Hay dos santos más que, al menos en Gran Canaria, tienen derecho a hoguera. Las vísperas de San Antonio y San Pedro también tienen el rito del fuego, el primero preparatorio, el segundo recordatorio de la gran noche sanjuanera. Y es mucho tener derecho a hoguera, todo un rango, porque no hay más santos a los que el pueblo se lo haya concedido, y es que lo de San Antonio y San Pedro no es importado, es propio.